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lunes, 31 de diciembre de 2012

Amar no es violentar



Los tres tipos de violencia contra la mujer, comúnmente están presentes desde la etapa del noviazgo, muchas veces no es reconocida o no es aceptada por las víctimas de las agresiones, por diferentes circunstancias.
Las adolescentes piensan que es normal tener peleas, pero el problema radica cuando estas peleas se pasan a insultos y agresiones. Las victimas no suelen denunciar a los violentadores por razones emocionales y sentimentales que llevan a que estos abusos se sigan permitiendo.
 Por esta razón  la Declaración de Naciones Unidas (1993), violencia contra las mujeres es: “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual, psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”.29La violencia contra las mujeres constituye una violación de los derechos humanos y es causa importante de muerte de mujeres.
 La violencia contra las mujeres por parte de sus parejas, convivientes, esposos, novios, enamorados, incluso después de la separación, es una de las situaciones más frecuentes de violencia doméstica. Provoca en las mujeres que la padecen un gran sufrimiento y deja huellas en su salud física, emocional y men-30tal.
 En el campo de la educación provoca trastornos de conducta y dificultades en el aprendizaje en las niñas, niños y adolescentes, aunque ellas/os no padezcan violencia física directa. Las niñas y niños que aprenden modelos de relación violentos tienden a reproducirlos en sus futuras relaciones perpetuando la violencia.
(Sánchez, 2010)Debemos aprender a amar sobre la base del respeto y la equidad de género. Reflexiona si tu enamorado/a o novio/a:
1 Ha expresado celos de amigas/os, compañeras/os de trabajo o familiares.
2 Te pone trampas para ver si engañas o mientes en la relación.
3 Te ha armado una escena o escándalo.
4 Amenaza con dejarte.
5 Amenaza con suicidarse.
6 Te ha hecho sentir miedo de sus reacciones.
7 Te ha agredido físicamente: empujado, cacheteado, rasguñado o golpeado.
8 Ha revisado tus pertenencias: correo, bolsos, billetera.
9 Te ha tocado, besado o acariciado sin tu consentimiento.
10 Te ha presionado para tener relaciones sexuales.
11 Hace que tengas sentimientos de lástima por él/ella
12 Critica tu forma de vestir.
13 Se burla de tu peso.
14 Te prohíbe o no le gusta que te maquilles.
15 Se enoja si no le avisas que sales, si sales sin él o cuando no sabes a dónde vas.
16 Te compara con otras chicas.
17 Pretende anular tus decisiones.
18 Se molesta si te llama/sales con un amigo.
19 Te dice cosas que sabe que te hieren.
20 Te controla las llamadas, mensajes del celular, el correo electrónico o los sms.
21 Controla tu dinero.
22 Se burla de ti delante de tus/sus amigas o amigos.
23 Te acusa de coquetear cuando te ve con otros chicos.
24 Te asusta decirle que no estás de acuerdo con él.
25 Sientes que hagas lo que hagas nunca es suficiente para él.

Violencia en la etapa del noviazgo



Andrea Pucará de 23 años,  ha sido víctima de violencia y maltratos por parte de su novio durante 3 años, quiere participar en esta entrevista para dar a conocer su historia a mujeres que pueden vivir  lo mismo.
¿De qué tipo de violencia has sido víctima?
En  toda mi relación siempre estuve sometida a los tres tipos de violencia, la física, psicológica y patrimonial.
¿Cómo inició la violencia en tu relación?
Al principio cada vez que peleábamos solo me gritaba o me insultaba porque se llenaba de iras y yo lo entendía porque a mí me pasaba lo mismo. Siempre cogía la primera cosa que tenía cerca y la apretaba como descargándose. Cuando peleábamos en el carro frenaba tan fuerte que yo salía disparada contra el vidrio y me decía, ves para que no te pones cinturón. Con el tiempo ya no solo me gritaba y me insultaba, ahora me empujaba y nos empezábamos a pegar, porque yo no me quería dejar pero era peor.
¿Qué te impedía dejarlo?
El tiempo. Los 4 años de relación me hicieron aferrarme a él, no conocía un mundo sin él, estudiamos en el mismo colegio, estábamos en la misma universidad, compartíamos el mismo círculo de amigos. Para mí era imposible dejarlo porque lo amaba más que a mí propia vida, llevábamos tanto tiempo juntos que yo pensaba que lo que pasaba era mi culpa. Yo le hacía tener iras, y siempre me echaba la culpa hasta llegar el punto de pensar todo lo que le iba a decir antes de hablar para no cometer el error de decirle algo que lo pudiera hacer enojar.
¿Te diste cuenta que estabas siendo víctima de violencia?
Antes yo no quería aceptar que yo estaba siendo violentada, decía somos novios,  esto pasa en todas las relaciones, ya me va a pedir perdón y esto no va a volver a pasar, pero no era así, cada vez era con más frecuencia. Me controlaba la ropa con la que me vestía, si pasaba un chico me reclamaba que lo estaba viendo, si alguien me silbaba me decía que era por vestirme como zorra y todo eso me hacía daño psicológicamente, ya no quería salir a la calle, me sentía fea es decir me quedé sin autoestima.
¿Buscaste ayuda?
Cuando entendí que lo que estaba viviendo era violencia decidí asistir a unas charlas de protección a la mujer y descubrí que todo lo que estaba viviendo era mucho más grave de lo que yo pensaba. Le conté a mis papas todo,  me llevaron a un psicólogo ya que necesitaba ayuda para poder separarme de él. Fuimos a la comisaría a sacar una boleta de auxilio porque él me seguía, si me veía con alguien le pegaba y después de seis meses de tratamiento logre recuperar mi autoestima y alejarme definitivamente de él.